Se hace necesario remarcar dos de los tres motores que mueven el desarrollo de la música y el baile Latinoamericano. El primero es la inevitable fusión entre costumbres Europeas y Africanas (mestizaje) como resultado de la colonización: se puede apreciar en el baile en un pronunciado movimiento de las caderas junto con la posición de brazos de baile de salón (contradanse); y en la fusión de ritmos altamente sincopados con música de conjunto.

El segundo es, simplemente, una obsesión por términos culinarios. Podemos tomar por ejemplo la palabra Francesa "meringue" que es un dulce blanco de origen Suizo. Según la opinión de muchos etimologistas dicha palabra en Haití se convirtió en "mereng" y pasó a denominar un género de música y baile; se cree que fue por esta ruta por la que el equivalente Español "merengue" llegó a describir el fenómeno que es hoy día.

Limbo histórico
Si la historia fuesen solo palabras, se podría considerar el Haití Francés como el lugar de nacimiento del merengue. Pero como explica Paul Austerlitz: "En resumidas cuentas, no existe una evidencia absoluta que conecte los primeros años del merengue con una nación en concreto". Lo que sí podemos decir con certeza es que el merengue es verdaderamente un género proveniente del Caribe, que puede compararse con el son Cubano en cuanto a edad; y que por lo tanto precede a la salsa en más de un siglo.